No medir la pobreza, una medida de costos sociales incalculables
Lamentable. Desde el 2013 el estado nacional ya no mide más los índices de pobreza, así lo confirmaron funcionarios del INDEC ante los estrados judiciales. Esto significa que Argentina se encuentra desprovista de una de las principales herramientas estadísticas para proyectar políticas sociales y evaluar las que actualmente se implementan.

 

Renunciar a tener este dato ya NO refleja un problema de empalme, ni un inconveniente técnico, sencillamente expresa de manera muy cruda una decisión política que va a contramano de las necesidades de un estado moderno y cuyos costos sociales son realmente incalculables.

Pero aquí el problema mayor no se encuentra entre los escritorios de una oficina pública, o entre un grupo de funcionarios que han optado por dejar de cumplir con su deber; aquí quienes más perjudicados están por esta tesitura son los millones de argentinos y argentinas en situación de pobreza que están invisibilizados, ocultos bajo un manto de indiferencia, a quienes el estado no registra y por lo tanto no puede articular acciones efectivas que alivien su condición.

Desde el CIPPES muchas veces se recalcó que la pobreza es el principal problema a resolver en nuestro país, pero evidentemente hay quienes no lo evalúan de la misma manera, y si no hubiesen sido obligados a explicar la situación a través de un juzgado, probablemente continuarían esbozando excusas increibles. Qué triste corolario para una gestión del INDEC que se mostró más preocupada por sostener las apariencias antes que medir la realidad.

Autor: CIPPES
Año: 2017
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