Córdoba pierde competitividad con Santa Fe y Buenos Aires
El Observatorio de Finanzas Públicas realizó un análisis comparativo de la presión fiscal entre las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, principales centros productivos del país y con estructuras similares. Además, Santa Fe y Córdoba poseen una economía y población de tamaño similar. 

Desde el Observatorio de Finanzas del CIPPES se advirtió que la magnitud de la presión fiscal en la Provincia de Córdoba[1] se encuentra en valores máximos históricos, lo que quiere decir que los cordobeses nunca pagaron tantos impuestos como en la actualidad.

En ese sentido la realización de un análisis comparativo de presión fiscal es importante, porque una elevada presión fiscal en la Provincia de Córdoba no sólo impacta directamente sobre las empresas y las economías familiares, sino que también tiene un fuerte impacto en la competitividad de las empresas cordobesas, y con ello un efecto negativo sobre la actividad económica y el empleo.

En el trabajo se utilizaron dos indicadores de presión fiscal. En primer lugar, la presión fiscal se mide como los recursos tributarios y no tributarios de origen provincial en porcentaje del PBG[2] y en segundo lugar, se mide como los recursos tributarios y no tributarios en  términos reales per cápita.[3]

Según el último dato disponible, del año 2016[4], la presión fiscal de la Provincia de Córdoba alcanzó el 9,4% del PBG, mientras la presión fiscal de la Provincia de Santa Fe fue 5,5% del PBG y en Buenos Aires 8,4% (Gráfico N°1). De acuerdo con este indicador, la presión fiscal de Córdoba es un 71% más elevada que la de Santa Fe y un 13% más elevada que la de Buenos Aires.

Es decir, mientras las provincias de Santa Fe y Buenos Aires recaudan $5,5 y $8,4 respectivamente por cada $100 que se producen dentro de sus respectivas economías, la Provincia de Córdoba recauda $9,4 por cada $100 que se producen en la provincia.

El segundo indicador, que mide la presión fiscal en términos reales per cápita, mantiene el mismo orden entre las provincias comparadas. La Provincia de Córdoba presenta la presión fiscal más elevada, con una recaudación anual de $10.942 por habitante durante 2016, Buenos Aires en segundo lugar con una recaudación anual de $9.750 por habitante, mientras Santa Fe recaudó $9.555 por habitante (todos los valores expresados en precios corrientes de dicho año). Este indicador, señala que en la Provincia de Córdoba se paga un 14,5% de impuestos por año más que en Santa Fe y un 12,2% más que en Buenos Aires (Gráfico N°2).

Analizando la evolución de la presión fiscal en estas provincias desde el año 2005, se observa que la brecha actual se debe a que el ritmo de crecimiento de la presión fiscal en Córdoba, ha sido considerablemente  mayor que el de las provincias de Santa Fe y Buenos Aires (Gráficos N° 3 y 4). Es decir que sistemáticamente desde el 2005 la presión fiscal en la Provincia de Córdoba ha aumentado más que en las otras provincias analizadas.

En el año 2005 Córdoba registraba una presión fiscal muy similar a la de Santa Fe: la recaudación de recursos tributarios y no tributarios provinciales en Córdoba representaban el 4,3% del PBG, mientras en Santa Fe representaban el 4%. En el año 2009 dichos valores ya eran de 5,3% y 3,7% respectivamente. Pero es a partir del año 2009  cuando la presión fiscal en Córdoba comenzó a incrementarse a mayor ritmo, llegando en el 2016 a 9,4% del PBG, cuando en Santa Fe fue de tan solo el 5,5%. Así, la diferencia de 1,6 puntos porcentuales que Córdoba alcanzaba en relación con su provincia vecina en 2009, se estiró hasta llegar a 4 puntos porcentuales de diferencia en menos de una década.

Respecto a Buenos Aires, en 2009 la presión fiscal provincial de Córdoba era 5,3% del PBG, casi un punto porcentual más baja que la de Buenos Aires (6,1%). Pero nuevamente,  a partir del año 2011 la presión fiscal en Córdoba superó siempre a la de Buenos Aires, con brechas cada vez mayores, hasta que en 2016 la presión fiscal provincial en Córdoba (9,4% del PBG), fue un punto porcentual superior a la de Buenos Aires (8,4% del PBG).

Si se analiza la evolución de los ingresos tributarios y no tributarios provinciales per cápita, el resultado es similar. Córdoba registró un valor cercano a Santa Fe en el año 2005 (en pesos de 2016, los recursos tributarios y no tributarios provinciales en Córdoba fueron $5.834 per cápita y en Santa Fe $6.605 per cápita, un 11,7% menos en Córdoba). Pero para el año 2016 en Córdoba el valor registrado fue $10.942 per cápita, un 14,5% más que en Santa Fe, donde fue $9.555.
 
En relación a Buenos Aires, Córdoba también mostró mayor crecimiento de la recaudación provincial per cápita. En 2009 la recaudación provincial per cápita en Córdoba fue (en precios constantes de 2016) $8.157, levemente inferior a Buenos Aires (donde fue $8.641 per cápita), pero posteriormente la presión fiscal de Córdoba, medida a través de este indicador, se ubicó siempre por encima de Buenos Aires con diferencias crecientes, hasta que en 2016 en Córdoba se registraron $10.942 de recaudación provincial per cápita, un 12,2% más que en Buenos Aires, donde se registraron $9.750.

Una primera conclusión que se desprende de los datos previos es que existe entre la Provincia de Córdoba y las otras provincias analizadas una brecha de competitividad. Esta brecha que afrontan las empresas, hace que lleguen al mercado con productos más caros (menos competitividad) o habiendo absorbido mayores costos impositivos (menos rentabilidad). Muestra también de qué se trata el “costo Córdoba”: productos locales más caros e impuestos más caros soportados por las familias (menor poder adquisitivo).

Además, la Provincia de Córdoba no sólo posee mayor presión fiscal que Santa Fe y Buenos Aires en 2016, sino que desde 2005 la presión fiscal de Córdoba ha crecido a mayor ritmo, ampliándose la brecha de presión fiscal entre Córdoba y sus vecinas. Esto sugiere que la actual brecha no se debe a que Córdoba siempre haya sido más cara, sino a decisiones fiscales tomadas en los últimos años.

Lo anterior establece dos verdades objetivas para Córdoba: La primera, señala que en un breve lapso de tiempo la provincia mediterránea duplicó su presión fiscal, llevando a que los cordobeses tengan que soportar el mayor peso tributario de su historia. La segunda, se relaciona directamente con la primera, y da cuenta que en la carrera por la competitividad entre las tres provincias más importantes, los cordobeses se ubican en el último lugar.

El desafío en el futuro es bajar la presión fiscal de forma planificada, coordinada y gradual, de forma tal que no se ponga en riesgo la sostenibilidad de las finanzas provinciales y municipales, ni se disminuya la calidad y cantidad de servicios públicos. Esto será más fácil de lograr si la economía provincial crece a mediano y largo plazo. Por ello, el desafío también pasa por incrementar la calidad y cantidad de servicios públicos actuales haciendo un uso más eficiente de los recursos existentes.

Finalmente, es necesario aclarar que una elevada presión fiscal no es mala en sí misma. Puede tener un impacto positivo, toda vez que los recursos obtenidos por el estado financien una mayor y mejor inversión pública, mejorando la educación, la seguridad,  el acceso a la salud y elevando las condiciones de vida de la población más vulnerable, así como un impacto efectivo apuntalando a las micro, pequeñas y medianas empresas que son motores del desarrollo. En la medida que esto no sea así, una elevada presión fiscal resulta claramente nociva para la economía.

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[1] El último informe puede consultarse en: http://www.cippes.org/finanzas-publicas.php?pub=397
[2] Es el valor de todos los bienes y servicios que se producen en cada provincia.
[3] Los datos de recaudación fueron extraídos de la Dirección Nacional de Coordinación Fiscal con las Provincias. Asimismo se consultaron datos de PBG de las direcciones provinciales de estadística y datos de población del INDEC.
[4]Se trata del último dato disponible en la DNCFP.
Autor: CIPPES
Año: 2018
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